domingo, 15 de julio de 2012

Amante Despierto


Hola a todas Feliz Domingo

Cuando no conoces la verdad de alguien puedes pasar por injusto y juzgar mal solo por las forma de comportarse, fue una de las conclusiones a las que pudimos llegar al leer el tercer libro de la Hermandad De La Daga Negra Amante Despierto, en los dos primeros vemos a un Vampiro luchador muy antipático y con un marcado don antisocial.


Zsadist se caracteriza por ser un vampiro con una personalidad abiertamente problemática, huraño y aparénteme antipático para el resto del mundo, pero cuando empiezas a leer el libro y él te deja entrar en su mente, en sus recuerdos, logras entender el porqué de su actitud poco amigable, pero este hombre aparénteme quebrado y frío encuentra el amor en una maravillosa mujer luchadora que por cosas de la guerra entre vampiros y restrictores también sufre un gran daño y le enseña que aunque la vida te marque tu defines quien quieres ser sin dejar de amar.

Zsadist es la prueba de que a muchas mujeres nos gustan los hombres problemáticos con un toque de debilidad, porque son los que más pueden llegar a necesitar de nuestro amor, nuestra pasión y nuestros labios.

“Se aclaró la garganta.
—Eres como siempre lo has sido para mí.
Se dio la vuelta, sólo para oír un sollozo. Entonces otro. Y otro.
Miró sobre el hombro.
—Bella… Infierno santo…
—Lo siento —le dijo dentro de las palmas—. Soy lamentable. Sólo vete. Estoy bien… lo siento, estoy bien.
Mientras se acercaba y se sentaba sobre el colchón, deseaba tener el don de las  palabras.
—No tienes por qué sentirlo.
—He invadido tu cuarto, tu cama. Obligándote a dormir cerca de mí. He hecho que me des de tu vena. Soy tan… lo siento. —Suspiró y se recogió a sí misma, pero incluso así su desesperación permanecería mucho tiempo, trayendo el olor terroso de las gotas de agua sobre la acera caliente—. Sé que debería marcharme, sé que no me quieres aquí, pero sólo necesito… no me puedo ir a mi granja. El lesser me llevó de allí, por lo que no puedo soportar la idea de regresar. Y no quiero estar con mi familia. Ellos no entenderán lo que me pasa ahora y no tengo energía para explicárselo. Sólo necesito algo de tiempo, necesito de alguna manera conseguir que mi cabeza salga de ello, pero no puedo sola. Incluso aunque no quiera ver a nadie excepto…
Cuando acabó, él dijo.
—Te quedarás aquí mientras quieras.”


Zsadist unido a su hermano gemelo Phury viven la intensidad  de sentirse atraídos por la misma mujer, Bella, y a la vez cada uno rechazando la necesidad de tomarla como suya por anteponer siempre la felicidad del otro, una exposición de amor fraterno que cada uno siente por el otro pero como machos que creen que el demostrar emociones es algo malo, lo único que hacen es hacerse daño, hasta que Phury se hace a un lado para que Zsadist sea feliz aunque esto lo lleve al mismísimo Fade.

Mientras tanto el amor de Bella crece, solo siente devoción por Zsadist 


“Y también… en su cuerpo. Se movía como un animal en el mejor sentido de la palabra, todo poder latente y elegantes pasos. El sexo que se había despertado en ella la primera vez que lo vio, la golpeó de nuevo. Lo deseaba.
Cuando la puerta del baño se cerró y oyó la ducha, se restregó los ojos decidiendo que estaba loca. El macho se apartó de la amenaza de su mano en su brazo. ¿Pensaba que realmente quería acostarse con ella?”

Como no amar a este hombre maltratado no solo físicamente sino en su autoestima que a pesar de todo ama a su leelan con alma y corazón convirtiéndola en su devota razón de existir, ella el bálsamo que su corazón y su piel pedía.

—Quiero besarte aquí —dijo—. ¿Puedo?
Asintió con la cabeza y se lamió los labios.
En el momento en que su boca hizo contacto, su cuerpo se sacudió como si alguien tirara de sus brazos y piernas al mismo tiempo. Ella no se detuvo. Succionó el piercing y enroscó la lengua a su alrededor.
Zsadist gimió, el sonido grave retumbó en su pecho; luego inspiró con un siseó. Su cabeza cayó en la almohada, pero mantuvo un ángulo que le permitiera observarla.
Cuando le dio golpecitos al aro de plata y lo tironeó un poco, se arqueó fuera de la cama, una pierna colgando, el talón hundido en el colchón. Le hizo cosquillas en el pezón una y otra vez hasta que hizo una bola entre sus puños con el edredón.
—Oh… joder, Bella… —Respiraba con un ritmo duro, crudo, irradiando calor— ¿Qué me estás haciendo?
—¿Quieres que pare?
—Eso o lo haces más duro.
—¿Qué tal un poquito más?
—Sip… un poco más.

Lo trabajó con la boca, jugando con el anillo, conduciéndole hasta que sus caderas empezaron a balancearse.  Cuando miró hacia su cuerpo, perdió el ritmo. Su erección era tan maciza que empujaba contra el delgado nylon de sus pantalones de ejercicio, y ella lo veía todo: la redondeada cabeza con su elegante cresta, el grueso eje, los pesos gemelos debajo.
Dios mío. El era… enorme."


Hoy sabemos que es día de letras eróticas pero consideramos que no hay nada más erótico como el poder de una mujer rompiendo barreras y adueñándose del corazón de un hombre, para que nos demos cuenta el nivel al que Bella llega con Zsadist aquí un trozo de lo más fuerte del libro.

"Sus labios se separaron, y su lengua siguió su camino mientras se inclinaba. Su boca era cálida sobre su piel, y tan vacilante, besando, para después aspirar el pezón dentro de ella.   Él tiró, después recorrió un lánguido círculo alrededor, después lo llevó dentro de nuevo… y todo el tiempo sus manos le acariciaban la cintura, las caderas y las piernas.  Qué irónico que estuviera preocupado por no ser gentil. Lejos de ser brutal, era positivamente reverente mientras se amamantaba, sus pestañas sobre las mejillas mientras  la saboreaba, su cara adorable y absorta.

—Cristo —murmuró él moviéndose hacia el otro pecho—. No tenía ni idea de que pudiera ser así.
—¿Cómo… así? —Oh, Dios… Su boca…
—Podría lamerte para siempre.

Ella le agarró la cabeza con las manos, acercándolo más. Y le llevó algún contorneo, pero consiguió sacar una de sus piernas de debajo de él de forma que estaba casi enterrado en la cuna de su cuerpo. Se moría por sentir su excitación, excepto que él sólo se cernía sobre ella.   Cuando él se apartó protestó, pero sus manos fueron al interior de sus muslos y se movió para bajar sobre su cuerpo. Cuando él se separó las piernas, el colchón empezó a temblar bajo ella.  Todo el cuerpo de Zsadist temblaba mientras la miraba.
—Eres tan delicada… y brillas.
El primer movimiento de su dedo bajando hacia su centro casi la lanzó al final. Cuando ella dejó escapar un ronco sonido, sus ojos llamearon fijos en los de ella y maldijo.
—Maldita sea, No sé lo que estoy haciendo. Estoy intentando ser cuidadoso.
Ella lo tomó de la mano antes de que pudiera apartarla.
—Más…"

Queridas y queridos lectores la verdad es que este libro tiene un nivel de sensualidad cautivador más allá del sexo por el sexo sino solamente del amor conociendo el verdadero amor, Zsadist es la prueba viviente de que la bestia nunca están bestia como los ojos pueden hacernos creer, y que la Bella nunca es tan frágil como se ve.


Y colorín colorado esta reseña se ha terminado, solo esperamos que algún día no muy lejano Santillana Editores se dé cuenta de que esta saga la amamos no por solo sexo sino la capacidad de representar el amor en diferentes personas.