viernes, 18 de octubre de 2013

Temporal de Tomás González

«¡Que Dios lo perdone a él por su maldad y a ellos si llegaran a hacer lo que el mar les propone!»

La nueva novela de Tomás González, uno de los autores imprescindibles de la literatura colombiana, sigue siendo fiel a sus principios para darnos noticias sobre el mundo: la exploración de los extremos de la condición humana, las precisas descripciones sobre el imponente poder de la naturaleza, la inevitable intrusión de la oscuridad en la luz y viceversa, que define desde siempre el territorio de las emociones humanas. Y a pesar de que ese territorio en este nuevo relato tiende a ser agreste, no deja el autor de conmovernos con imágenes que contrastan y equilibran la historia por su justa e infinita belleza.

Un padre y sus dos hijos salen a pescar un día en el que se anuncia la tormenta. Mientras en el mar la pesca abundante llena de muerte la lancha y convoca la tragedia, en la costa se ha quedado la madre, la «loca venteada», perseguida por las múltiples voces que le hablan al oído casi siempre para mal, acechada por aquellos que tratan de atajarle la locura, acompañada, de vez en cuando, por alguno de los turistas que intenta aliviarle el desvarío.

Los mellizos, Mario y Javier, están a punto de no saber cómo lidiar con el odio que sienten por su padre. Lo han visto construir a pulso el hotel de cabañas en el que trabajan en medio del opulento paisaje del mar Caribe, pero también han soportado la arrogancia devastadora de un hombre que nunca ha sabido cómo quererlos, y han tenido que aceptar el abandono al que ha sometido a su madre que, poco a poco y mermada por el desamor, ha ido perdiendo la razón.

No hay nada más brutal que la traición de la propia sangre. Los hijos viven entre la aflicción y el resentimiento, y el padre en algún momento teme por la creciente amenaza del rencor que ha cultivado casi sin saberlo, y que se amplifica gracias a la inmensa soledad del mar.
La novela en palabras del autor:

"Mi idea era hacer la pintura de una tormenta dentro de otra. La del padre y los mellizos y la tormenta natural convergen y se hacen una. Dicho por el pintor David, uno de los personajes: ‘En mi mente las imágenes de los tres pescadores con la tormenta encima, como un ángel sombrío, se sucedían una tras otra, muy definidas en su falta de bordes, en su manera de estar medio sumergidas ya en el caos, pinturas donde se trataría de plasmar los afectos y odios oleaginosos de esos tres seres precarios al filo de la Disolución’. Son las palabras de mi alterego, son mis palabras"

Ficha técnica:

Editorial: ALFAGUARA
Formato: Tapa Blanda
Número de páginas: 168
ISBN: 978-958-758-581-0
PVP: $37.000 COP(pesos colombianos).

Primeras páginas
Criticas del libro:

Revista Arcadia
El Tiempo



Fuente: Dossier de prensa de