martes, 23 de septiembre de 2014

Ya en Colombia Alguien allá arriba te odia #AAATO

Desde hace varios días en las librerías del país podemos encontrar el libro Alguien allá arriba te odia de Hollis Seamon. Entre sus páginas encontraremos la historia de Richard y el modo en este afronta su vida y de como asume su enfermedad, el cáncer.  

#AAATO es una historia esperanzadora, divertida, tierna que tiene momentos tristes pero que esta narrada por un protagonista satírico y sarcástico que hace que los lectores jóvenes se sientan identificados con él y con su modo de ver y enfrentar la vida. 

Muchos comparan este libro con Bajo la misma estrella de John Green, pero nosotras no lo hacemos puesto que sólo vemos similitudes en la juventud de sus protagonistas y en la enfermedad que padecen -el cáncer- fuera de eso distan mucho una historia de otra.

Alguien allá arriba te odia, no es la historia de una persona que va a morir de cáncer y tampoco es la historia de un amor juvenil aunque Richard y Sylvie comienzan a descubrir y experimentar los primeros pasos de un enamoramiento y lo que este trae consigo. Tampoco nos parece que sea una historia trágica o realmente triste y eso es gracias al gran protagonista que tiene → «Richard Casey, también conocido como el Increíble Chico Agonizante» 

#AAATO es la historia de un joven que a pesar de su enfermedad quiere experimentar y disfrutar de cada día sin tener que cargar con el título de enfermo terminal de acá para allá.

¿Qué hago yo, Richard Casey, en un pabellón de enfermos terminales? Todo es culpa del síndrome AAATO (Alguien Allá Arriba Te Odia). Supongo que ser el Increíble Chico Agonizante a mis diecisiete años es parte del gran plan que preparó Alguien Allá Arriba.

Pero espera: todavía no muero. O sea, mi deber consiste en mantener la vida con chispa. Así que dedico mi tiempo a asustar a los visitantes del pabellón, irme de farra con el tío Phil y jugar cartas. Por su parte, Sylvie —la hermosa quinceañera de la habitación 302— está en la misma onda, aunque ella tiene un plan verdaderamente extraordinario. Hey, somos chicos; no somos prisioneros en este hospital.

En medio de médicos, mamás tristes, papás iracundos, familiares excéntricos, enfermeros geniales y hasta una «arpía», estamos Sylvie y yo. Un chico y una chica. Y queremos seguir vivos a nuestro modo, bajo nuestras propias reglas, el tiempo que nos quede.

«creo que si todos tuviéramos que asumir la responsabilidad de todas las estupideces que hemos cometido, habría un montonal de gente que se estaría yendo ya directamente al infierno»